SANTÍSIMO CRISTO DEL DESCENDIMIENTO O SANTO SEPULCRO

Imagen obra del imaginero Diego de Vega, fue realizada en Antequera en 1578, según consta en el contrato que se conserva en su archivo municipal. Desde el principio, la imagen tendría los brazos articulados, a fin de celebrar la ceremonia del Descendimiento de la Cruz (documentada en testamentos en el siglo XVI), y adoptar distintas iconografías: Descendimiento, en la Cruz; Piedad, en el regazo de la Virgen; y Yacente, en el sepulcro para la procesión del Viernes Santo.

Se trata de una talla de cuerpo entero de escuela granadina, técnicamente de gran calidad (varios estudiosos e historiadores del arte atribuyen la imagen a Pablo de Rojas), que pende de la Cruz sujeto por tres clavos, con la cabeza inclinada a la derecha. En el conjunto destaca su rostro, de gran calidad y belleza. La última restauración se llevó a cabo en 1986, consistente en el repinte de la policromía y el cambio en el sistema de sujección de los brazos.

La imagen se ha procesionado ininterrumpidamente la tarde-noche del Viernes Santo junto a la Virgen de la Soledad y la imagen de San Juan (desaparecido), y permanece desde su llegada a la ciudad en capilla propia o altar en la parroquia de Santa Ana.

URNA DEL SANTO SEPULCRO

Autor:  Francisco de Paula y dorada por Jacinto Carrégalo la urna; cajillo de Barrabino; Bartolomé García talla y D&R del Patrimonio el dorado con forja de Rafael Molina y Segio Vegas.

Cronología: 1736 la urna; 1945 cajillo y 2009 los hachones.

Material: Madera tallada, dorada y policromada y forja.

Descripción: Destaca la Urna del Santo Sepulcro realizada en Lucena en 1736 por Francisco de Paula y dorada en Archidona por Jacinto Carrégalo. Es de forma hexagonal, está tallada en madera y dorada en oro de ley. En su interior se procesiona al Stmo. Cristo del Descendimiento el Viernes Santo por la noche. Fue restaurada en 2002 por los Hnos. Ladrón de Guevara de Granada, devolviendole detalles ornamentales que se encontraban bajo diversos repintes y que eran típicos de la época. Es el trono procesional de Semana Santa en uso más antiguo de la provincia de Málaga, y uno de los más antiguos de Andalucía. El resto del Trono del Santo Sepulcro fue realizado en 1943 por Barrabino en Málaga en madera tallada y dorada, aunque sólo en algunas zonas, también fue sometido a restauración y se le incorporaron tallas y policromías semejantes a las que tiene la urna, La restauración se realizó por los Hnos. Ladrón de Guevara de Granada en 2006. El trono incorpora cuatro hachones diseñados por el hermano Javier Sánchez-Lafuente Fernández, diseño que juega con las formas, las tallas y penachos, destacando una talla a escala de la urna situada en el fuste, fueron tallados en 2008 por Bartolomé García y dorados en 2009 por los talleres D&R del Patrimonio. Los hachones rematan con una abrazadera para sujetar el cirio realizado en forja por los hermanos de la Hermandad y horquilleros del trono: Rafael Molina y Segio Vegas, el diseño incluye el escudo del Santo Sepulcro.