Apostolado

El apostolado de Nuestro Padre Jesús de la Columna y del Santo Sepulcro se documenta ya en el siglo XVIII, aunque su existencia puede remontarse atrás en el tiempo. El apostolado representaba a los doce apóstoles de Jesús mediante dos grupos diferentes: el de Cruces, en el que cada uno de sus miembros portaba una cruz con el nombre del apóstol que representaba, tal y como ocurre actualmente en otras cofradías; y el de Diademas, que portaban los atributos de la Pasión.

Vestían túnicas negras, fajín de esparto, faraonas que cubrían el rostro, corona de espinas y sandalias. En la procesión de Martes Santo iban tras el trono de Ntro. Padre Jesús de la Columna y, en la del Viernes Santo, tras el Santo Sepulcro.

En los orígenes de esta sección eran doce sacerdotes los que portaban las cruces, como se documenta en 1848. La tradición del Apostolado en la Archicofradía de la Soledad se perdió en el presente siglo. El de cruces en la década de los años veinte y el de diademas a finales de la década de los cincuenta. Según se documenta, estaban acompañados por un grupo de angelitos tocando campanillas delante de las dos imágenes de Cristo el Martes y el Viernes Santo. Es deseo de la Cofradía poder recuperar estas tradiciones.